Reflexiones:

- "Cuando los nazis vinieron por los comunistas / me quedé callado; / yo no era comunista. / Cuando encerraron a los socialdemócratas / permanecí en silencio; / yo no era socialdemócrata. / Cuando llegaron por los sindicalistas / no dije nada; / yo no era sindicalista. / Cuando vinieron por los judíos / No pronuncié palabra; / yo no era judío. / Cuando vinieron por mí / no quedaba nadie para decir algo"


- "Si se mueve, ponle un impuesto; si se sigue moviendo, súbele el impuesto; si deja de moverse, dale una subvención"

jueves, 2 de abril de 2009

"Manifestantes pro-capitalistas y Putin anti-socialista"

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Acabo de leer en Cómo ser de Derechas y no morir en el intento un pequeño análisis del inicio de la cumbre de Londres pero eso no es lo que más me ha llamado la atención si no esta noticia secundaria (no por ello menos importante):



"POLÍTICOS ¡FUERA DE NUESTRO CAMINO!"

Centenares de estudiantes enarbolan la bandera del capitalismo en la Cumbre del G-20

La Cumbre del G-20 recibe a unos manifestantes atípicos. No reclaman una apuesta para evitar el supuesto cambio climático, ni tampoco normas comerciales más estrictas, ni piden dinero para los pobres, los hambrientos o los enfermos. Protestan contra la clase política y defienden el capitalismo.


LD (L. Ramírez) La cumbre que, en teoría, sentará las bases para configurar un nuevo sistema financiero internacional recibe a multitud de grupos de manifestantes antisistema, contrarios a la globalización y defensores del intervencionismo público.

No se trata de nada nuevo, porque siempre que los jefes de Estado se reúnen en una determinada ciudad estos colectivos -que se autodenominan “de izquierdas”- se manifiestan en las calles, portan pancartas demagógicas y reclaman subvenciones de forma sistemática.

Pero en esta ocasión, la reunión del G-20 en Londres tiene unos visitantes inesperados. De los más de 40.000 manifestantes que se darán cita en la cumbre, centenares de estudiantes universitarios y recién licenciados han decidido apoyar públicamente el capitalismo, justo cuando la mayoría de los líderes políticos abanderan la intervención del sector público en la economía como la única solución para salir de la crisis.

Ellos no están allí para exigir la acción de los gobiernos contra el cambio climático, unas normas comerciales más estrictas, ni solicitan a los responsable políticos dinero para los pobres, con hambre o enfermos. Su mensaje es simple, pero profundo: “Políticos ¡fuera de nuestro camino!

Este grupo quiere comunicar el siguiente mensaje al mundo: El capitalismo no es el culpable de la actual crisis económica. De hecho, todo aquel que tenga un mínimo conocimiento de la evolución de las finanzas en los últimos años sabe que las políticas intervencionistas (banca central) sentaron las bases para la gestación de la tormenta, y posteriormente la alimentaron.

"La cuestión es, en esencia, que no vivimos en un sistema capitalista y, desde luego, no en un sistema capitalista determinado por el laissez-faire... Los sectores de la economía más regulados han sido los que han fallado en esta economía mixta de mercado”, explica Rory Hodgson, estudiante de la Universidad de York y organizador de la protesta.

Tal vez porque los jóvenes que están aún en la universidad y los recién licenciados tienen menos que perder que sus compañeros que ya tienen trabajo, este grupo está dispuesto a recibir daño físico y mental con tal de denunciar el estrangulamiento que están haciendo los poderes públicos de las vidas de las personas. Como ellos dicen “todos debemos estar preocupados por el futuro y dispuestos a luchar contra el creciente sentimiento anti-capitalista y la vulnerabilidad de la libertad individual”.

Los datos avalan este enfoque. La reunión del G-20 aumentará el poder de los organismos supervisores, lanzará un mensaje planetario de defensa del intervencionismo del sector público en la economía y mandará a los defensores del mercado libre al ostracismo. Llama la atención que el país que avise sobre este error sea Rusia, la cuna del comunismo.

Los nuevos gurús de la teoría economía serán keynesianos como el reciente Nobel Paul Krugman y aumentará la discrecionalidad de los Gobiernos para planificar la administración de los recursos, nacionalizando los sectores que se estime necesario y permitiendo aumentar los déficit públicos que, en último término, serán financiados mediante subidas de impuestos.

Este escenario se logrará gracias a la demonización del mercado, atribuyéndole todas las maldades posibles y haciéndolo responsable de la crisis financiera, aunque este enfoque sea incorrecto y, en muchos casos, defendido por autoridades que han sido las verdaderas responsables de las burbujas en el precio de los activos.

Esto ha ocurrido bajo el amparo de las leyes, aunque los políticos que han operado al margen de las normas han visto como les ha salpicado la corrupción, especialmente a los elegidos por el presidente Obama para su "cambio democrático".

Hasta ahora LD ha avanzado que el Congreso de EEUU rechazó elevar el colchón de los bancos para afrontar las crisis, que el organismo supervisor de los mercados bursátiles (SEC, en sus siglas en inglés) conocía el fraude de Bernard Madoff desde 1999 y que las hipotecarias estatales Fannie Mae y Freddie Mac inflaron el valor de las cédulas hipotecarias sembraron el origen de las conocidas hipotecas subprime, incrementaron sus beneficios más de un 80% y, meses después, se declararon en quiebra para luego ser rescatadas con el dinero de los contribuyentes.

Además de explicar cómo los Bancos Centrales han mantenido los tipos de interés artificialmente bajos, favoreciendo la expansión crediticia sin un respaldo de ahorro voluntario real y favoreciendo que se realizaran inversiones ineficientes. No hay que olvidar que el tipo de interés es el precio del dinero y que es fijado por una autoridad pública, siendo el sector financiero un sector en el que el precio de equilibrio lo fija un organismo, no el mercado.

El último escándalo afecta al supervisor de la Bolsa de EEUU. La SEC (Securities and Exchange Comission) otorgó privilegios a los bancos de inversión para que triplicaran su apalancamiento (deuda) a partir de 2004, factor indispensable para que se produjera la crisis crediticia. Estas cinco entidades han quebrado y han sido nacionalizadas. Se trataba de Goldman Sachs, Merril Lynch, Lehman Brothers, Bearn Stearns y Morgan Stanley, ¿les suenan?.


Y, es que, de vez en cuando el sistema que más libertades y desarrollo a todos los ámbitos nos ha traído necesita , irónicamente, ser defendido. Incluso, como se menciona en el artículo anterior, por Rusia. ¿Se acuerdan de Rusia? A veces no hay nada como sufrir lo que muchos añoran para saber de qué trata realmente...



"A RUSIA LE COSTÓ CARO APRENDER LA LECCIÓN"

Putin alerta a Occidente: Cuidado con el socialismo, Keynes y el militarismo


EEUU ha aprobado un nuevo plan de rescate de casi 800.000 millones de dólares para rescatar la economía. En Europa también se tira de deuda pública para capear el temporal. Unas medidas sobre las que advirtió Putin: ¡Cuidado con el socialismo!



(Libertad Digital) Este mismo jueves, EEUU podría votar un nuevo plan de rescate cercano a los 800.000 millones de dólares después de que Republicanos y Demócratas llegaran un acuerdo para redactar el plan definitivo y fijar su cuantía en 789.000 millones de dólares.


Este rescate se suma al Plan Paulson de 700.000 millones, y al que anunció este martes el secretario del Tesoro de EEUU, Timothy Geithner, que podría ascender a los dos billones de dólares.

Pero los rescates estatales no se circunscriben únicamente a EEUU. En Europa, países como Francia, Reino Unido o España también han disparado el gasto público con la excusa de rescatar los mercados financieros, los sectores del automóvil o la construcción, y un largo etcétera.

Precisamente, por esto, resulta especialmente llamativo el llamamiento que hizo hace unos días el primer ministro ruso, Vladimir Putin, durante el Foro Económico y Social de Davos y cuyas declaraciones pasaron inadvertidas en España y otros países europeos.

El mensaje de Putin aquel día, además de hacer un intenso llamamiento a que todos los países trabajen juntos para encontrar la solución a la crisis que sufren las economías de todo el mundo, lanzó algunas advertencias muy llamativas. Putin alertó de los peligros del socialismo, el keynesianismo y el militarismo.

Unas advertencias que no dejan de sorprender de alguien que en Rusia ha centralizado el poder y ha sofocado a la oposición. Un país que utiliza las riquezas de su subsuelo y los precios de la energía como amenaza a sus vecinos. Los casos recientes del conflicto en Georgia o la crisis del gas en Ucrania, son unos pequeños ejemplos. Frente al plan de EEUU Rusia se centra en salvar únicamente su sistema financiero, con fusiones masivas, y la reducción del gasto su gasto público.

Estos antecedentes hacen especialmente singular el mensaje que Putin lanzó en Davos a occidente. El mandatario ruso advirtió de que "es muy tentador tomar medidas simples y populares en tiempos de crisis". Sin embargo, aunque rechaza el aislacionismo, estima necesario aplicar "con prudencia y moderación" políticas proteccionistas.

Recordó que "en el siglo XX, la Unión Soviética adoptó el papel del Estado Absoluto", una medida que "a la larga, ha convertido la economía soviética en un sistema totalmente incompetente". Además, añadió que "aprender esta lección nos costó muy caro" y "estoy seguro de que nadie quiere que se repita".

En este sentido, continuó diciendo que "una intervención excesiva en la actividad económica y la confianza ciega en la omnipotencia del estado", es decir, teorías socialistas, "son otro gran error", dice Putin. Pese a que, en tiempos de crisis, ampliar el poder y el papel del estado es una reacción natural, algunos gobiernos se ven tentados a ampliar la intervención estatal en la economía en la mayor medida posible. Es decir, la aplicación desmedida de la teoría neoclásica o keynesiana.

En su opinión "no hay ninguna razón para creer que podamos lograr mejores resultados al trasladar la responsabilidad al estado". Según dijo, el incremento injustificado del "déficit presupuestario" y la acumulación de la deuda pública "son destructivos".

En tácita alusión a los EEUU, Putin advirtió contra la utilización del keynesianismo militar para levantar su economía de la recesión, diciendo, "en el largo plazo, la militarización no resolverá el problema sino que sofocar temporalmente". Según dice, lo que hará es exprimir enormes recursos financieros y otros recursos de la economía en lugar de encontrar una mejor y más prudente de uso de los mismos.


Es que a simple nivel animal o instintivo que cojan tu dinero y lo gasten para ayudar a los que han traído los males, simple y llanamente, jode.


Fuente: Libertad Digital.

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2 comentarios:

el isra dijo...

Keynesianos, socialdemócratas... distinto collar para el mismo perro, joder al que se supone "pretenden ayudar" (si de tanto repetirlo hasta ellos se lo cree). Su fórmula es tan sencilla que hasta nuestro amado zp la entenderá:

incremento del intervencionismo=incremento de la deuda pública=incremento de impuestos=incremento de curritos jodidos...

y todo por cuatro golfos (financieros) y cuatro inútiles (políticos)... y con nuestro dinero

García Francés dijo...

Usted ayer se puso intrascendente y yo hoy me pongo chorra y descanso de política.

¿Recuerda lo que le dije de los jóvenes? Un abrazo, amigo.

"Radio TV Anti-ZP"



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